No solo es condición para la asimilación de las materias de estudio, sino en general para la preparación del hombre para la vida, pues está en la base de la formación de una concepción científica del mundo a partir del sistema de valores establecidos en la sociedad, y en consecuencia, es una condición para la elaboración de los proyectos de vida en el joven.
En los tiempos actuales, la rapidez de los cambios culturales, tecnológicos, sociales y productivos, implican la necesidad de frecuentes adaptaciones y readaptaciones de la actividad humana, en sus múltiples facetas, a las exigencias de la vida moderna. Es precisamente en este contexto de cambio que, en los últimos años se han intensificado los intentos de perfeccionar, estimular y acelerar la materialización de todas las potencialidades del sujeto, constituyendo la capacidad de aprendizaje un aspecto esencial en este proceso. El aprendizaje está asociado al crecimiento personal, el mismo se fundamenta en una concepción cultural general que integra las vías formales y no formales, considerando la vida estudiantil como el centro de la acción educativa donde se combinan los contenidos del Currículo con diferentes actividades extracurriculares de interés para el estudiante. Este crecimiento transcurre de diversas formas en dependencia del desarrollo que posea el sujeto, de su capacidad de aprendizaje.
Concepciones teóricas sobre el aprendizaje
La trascendencia del aprendizaje en la vida humana y por consiguiente en la educación, es algo muy evidente, todo lo que el hombre hace o puede hacer es, de alguna manera resultado del aprendizaje. El aprendizaje ha sido abordado fundamentalmente desde dos grandes paradigmas; el Conductista y el de la Psicología Cognitiva. El conductismo ha resultado ser una de las corrientes que por más tiempo ha influido en la psicología educativa, condicionando el carácter instrumentalista y externo que predominó en la explicación del aprendizaje. El aspecto central del proceso lo constituía el método, estableciéndose una relación directa entre este y el aprendizaje, que no tenía en cuenta a los sujetos participantes; profesor y alumno, cuya relación en esta perspectiva no resultaba imprescindible para aprender. En los marcos del paradigma de la Psicología Cognitiva Contemporánea, particular relevancia tiene los postulados teóricos de la Escuela Histórico Cultural.El aprendizaje entonces tenemos que representárnoslo como un proceso social, de enriquecimiento individual y grupal dado por los sentidos que se constituyen por el sujeto, en los espacios de interacción y relaciones que construye en la realidad social, no como la reproducción de una información construida fuera de él y transmitida mecánicamente. La Z.D.P. donde se realiza el aprendizaje es un espacio de interacción y de relaciones entre sujetos donde se opera con el conocimiento y se generan emociones que dan cuenta sobre todo de la trascendencia que la apropiación tiene en el desarrollo. El proceso de aprendizaje se precisa en las situaciones de aprendizaje que son definidas por los sujetos participantes en términos de intenciones, expectativas y necesidades que son “negociadas” en el proceso de la interacción en la Z.D.P.
Estas situaciones determinan los niveles de ayuda que brinda el maestro y que demanda el alumno en tanto protagonista de su aprendizaje, es decir brindar la ayuda o retirarla no es una decisión que solo tenga que ver con el profesor, sino que está directamente vinculado a las demandas que en ese sentido le plantee el estudiante a partir de la valoración que haga de sus realizaciones, lo que destaca la importancia de la interacción social en el sentido de los procesos comunicativos que condicionan el establecimiento y conclusión del trabajo conjunto del profesor y los estudiantes. Esto significa que el trabajo conjunto y el diálogo que se establece en el proceso de aprendizaje requiere de las progresivas negociaciones que profesores y estudiantes realizan para compartir la situación de interacción. En ella se van dando las posibilidades de construir un mundo de sentidos compartidos en relación con el trabajo conjunto.
La capacidad de aprendizaje
El interés en el campo del estudio de la capacidad de aprendizaje comenzó a finales del siglo XIX con los estudios de la inteligencia humana que en las últimas décadas se ha convertido en un punto de gran polémica entre los profesionales dedicados a la investigación de la educación. Aún cuando no hay respuestas definitivas en cuanto a su naturaleza, existen en este sentido gran cantidad de datos que han sido resultado de hallazgos psicológicos, aplicables al campo educativo (Piaget, Bruner, Gagne, Glaser, Gardner, Sternberg).Estos resultados demuestran una estrecha relación entre la inteligencia y la capacidad para aprender, que ha llevado a muchos de estos investigadores a identificarlas como un mismo objeto de estudio y a otros aunque las distinguen, a considerar la inteligencia como uno de los aspectos esenciales de esta capacidad. Si bien esta tendencia ha tenido una fuerte influencia en los logros que se han obtenido en el campo de la educación, no han sido suficientes los recursos que desde estas posiciones, se le han brindado al profesor para resolver en la práctica el problema de la estimulación de la capacidad para aprender de los estudiantes.
En el mundo contemporáneo, han sido varios los investigadores que han realizado trabajos encaminados a la formación y desarrollo de la capacidad de aprendizaje Kalmikova (1975), Ananev (1966), Mújina (1979), Gunthke(1986),entre otros. Estas conceptualizaciones con un enfoque esencialmente psicológico o pedagógico, aportan una perspectiva que explica la capacidad de aprendizaje no sólo o esencialmente a través de la inteligencia, sino que tienen en cuenta otros recursos del sujeto como aspectos importantes de sus potencialidades para aprender. No obstante, es de señalar en estas conceptualizaciones su carácter parcial, en tanto prevalece en las mismas un enfoque cognitivo que no brinda respuestas a las necesidades de instrumentación de dicha capacidad por el profesor, en su labor educativa.
Consideramos que la capacidad de aprendizaje es una configuración subjetiva de la personalidad en la que se integran alrededor del sentido subjetivo que tiene lo que se aprende para el sujeto, operaciones cognitivas y formaciones afectivo motivacionales que se manifiestan en situaciones de aprendizaje. Si como consideramos, la capacidad de aprendizaje en el estudiante, esta estructurada por la interrelación de cualidades intelectuales y de formaciones afectivo motivacionales y volitivas de la personalidad que funcionan de forma potencial o manifiesta, entonces podemos asegurar que guarda una estrecha relación con la zona de desarrollo próximo del sujeto. En este sentido, la capacidad de aprendizaje es la expresión más significativa de la Z.D.P., por lo que la representa en sus aspectos esenciales, ella se configura de forma diferenciada en cada sujeto, a través de la integración de elementos psicológicos de la personalidad.
Diferentes criterios acerca de la definición de aprendizaje
El propósito de esta sección, no es una incursión detallada en las diferentes concepciones del aprendizaje, sin embargo vale aclarar que la comprensión de los procesos de aprendizaje y desarrollo en los alumnos, han estado sujetos a los modelos que la Psicología ha aportado a la Pedagogía, a través de diferentes etapas de su desarrollo como ciencia. Estos modelos han orientado la elaboración de las propuestas curriculares en los diferentes países, encontrando posturas diferentes como por ejemplo, el enfoque conductista, que con tanta fuerza se hizo presente en la escuela y cuya comprensión del aprendizaje está dada por la formación de hábitos en el alumno, lo principal es lo que hace el hombre no lo que piensa, el aprendizaje tiene lugar mediante un proceso que se efectúa por ensayo y error, de ahí que para esta concepción el aprendizaje es igualado al desarrollo. Otro enfoque que con fuerza en las últimas décadas vino a contrarrestar estas posiciones, es el enfoque cognitivista, en el cual el aprendizaje es visto como la modificación sucesiva de las estructuras cognitivas. Esta concepción centrada en el desarrollo intelectual, pone énfasis en el estudio de los procesos más que en el resultado, destaca el papel activo del sujeto enfrentado al conocimiento, a partir de las estructuras internas que posee. Para esta teoría se produce una subordinación del aprendizaje al desarrollo alcanzado por los alumnos.Estrategias y alternativas
Si la enseñanza es concebida como proceso y como producto, entonces a ella está asociado el término de estrategia. Al abordar el estudio de las estrategias y alternativas para una estructura óptima del proceso enseñanza-aprendizaje se requiere desde un inicio la precisión del concepto que nos ocupa: estrategia de enseñanza-aprendizaje. Con frecuencia se pueden encontrar ideas que reducen este concepto a un conjunto de métodos de enseñanza, más ello no es tan simple, pues aunque en las estrategias de enseñanza-aprendizaje se contemplan la selección y combinación de estos métodos, toda estrategia incluye la selección y articulación práctica de todos los componentes de este proceso. Así, se interpreta como estrategias de enseñanza-aprendizaje a secuencias integradas, más o menos extensas y complejas, de acciones y procedimientos seleccionados y organizados, que atendiendo a todos los componentes del proceso, persiguen alcanzar los fines educativos propuestos.A la profesionalidad del personal docente están intrínsecamente asociadas las decisiones de estrategias de enseñanza-aprendizaje en y para condiciones específicas, ello equivale a la contextualización de la propia estrategia, cualidad que señala directamente a su funcionalidad. La determinación de toda estrategia de enseñanza-aprendizaje incorpora el diagnóstico como producto y proceso. El propio carácter contextual de las estrategias exige la identificación de condiciones y posibilidades, así como el sistema de acciones que controle, de manera permanente, el proceso; ello permite adecuaciones, ajustes, rectificaciones a lo primariamente concebido, pues toda estrategia es flexible a los cambios del contexto que, como resultado de su propia aplicación, se producen. La determinación de estrategias de enseñanza-aprendizaje presupone la consideración de tres condiciones.
Diagnosticar
Análisis contextual, estructural del entorno, organización de sistema, definición de situaciones problémicas, variables incontrolables, interacción sociedad-estudiantes, estado real y alternativas de desarrollo.Planear
Definición de métodos y recursos, tácticas y estructuras organizativas, metodología, conformación de estrategias. Definición del plan único de acción.Hacer
Ejecución de la estrategia de enseñanza-aprendizaje concebida. Educar según lo planeado.Retroalimentar
Verificación y evaluación de los efectos de la realización del trabajo planeado, determinación de ajustes, cambios y recomendaciones. El núcleo central de la planificación estratégica es el trabajo metodológico, que comprende el conjunto de acciones que realizan los órganos técnicos y de dirección sobre la actividad profesional del personal docente y las interacciones que deben producir los diferentes estilos de enseñanza sobre cada estilo de aprendizaje. El trabajo metodológico es una forma cualitativamente superior de dirección educacional, es la manifestación, en el plano didáctico, de una dirección estratégica. Este es un proceso orientado a mantener un equilibrio dinámico entre la organización y el contexto, mediante una constante búsqueda de posibilidades y recursos para adoptar estrategias cada vez más óptimas. Una cualidad esencial de las estrategias de enseñanza-aprendizaje es la secuenciación de las acciones, de los elementos tácticos. Esto es uno de los más importantes problemas a los cuales se enfrenta un docente en el momento de planear sus estrategias.Conducta Inteligente:
La conducta inteligente* es la capacidad de lograr eficiencia a nivel humano en todas las actividades del tipo cognoscitivo (de lo que es capaz de conocer) suficiente para engañar un evaluador.
La conducta inteligente especifica de los seres humanos: Según la teoría de Max Scheler, en todas las formas de aprendizaje perceptivo-cognitivo opera lo que
Denomina inteligencia práctica, que tienen en común los animales superiores y los humanos. Sin embargo, habría que reservar para estos últimos la conducta racional, a la que llama inteligencia abstracta. Gracias a ella los sujetos ya no necesitan tener presentes las cosas con las que tratan sino que pueden tratar con los símbolos o las ideas que le producen.
Con esta inteligencia el ser humano se libera del mero dato sensible, de la percepción y de la imagen, y llega a las nociones de carácter general y abstracto. Gracias a ella la resolución de problemas se efectúa por la vía del pensamiento (capacidad de representación simbólica).
La inteligencia específica de los seres humanos permite nuevas formas de comportamiento marcadas por diversas formas de pensamiento. Gracias a estos procesos cognitivos superiores hemos desarrollado la técnica, la ciencia y la filosofía.
Capasidad de Abstracción:
El ser humano es el único ser vivo con la capacidad de abstracción, una capacidad que nos permite comprender complejos conceptos matemáticos y admirar toda la belleza escondida tras infinidad de patrones presentes en la naturaleza. Las matemáticas ordenan nuestro mundo caótico y nos proporcionan soluciones eficientes a los grandes retos tecnológicos que se plantean en este siglo XXI.
El ser humano posee una capacidad innata denominada “capacidad de abstracción”, la cual nos permite construir modelos o esquemas mentales “cuasi tangibles” a partir de simples símbolos o conceptos. Todo lo que nos rodea, nuestro estilo de vida tecnológico e hiper-conectado, los protocolos de seguridad que sustentan el sistema financiero mundial, la comunicación vía satélite, el GPS, los mercados especuladores con sus agencias de calificación; todos y cada uno de los aspectos que rigen nuestra vida, sin que nos detengamos siquiera a pensarlo, están construidos sobre la base de entidades abstractas representadas mediante símbolos y que denominamos números.
Sin embargo, la capacidad de abstracción del ser humano va mucho más allá de los números, permitiéndole definir infinidad de estrategias basadas en las matemáticas para la resolución de problemas reales en cualquier ámbito de nuestra vida y sin importar su complejidad. Así la planificación y modelos de expansión de las grandes ciudades, la construcción de redes ferroviarias o la optimización de rutas logísticas para el reparto y distribución de mercancías, son sólo algunos de los ejemplos en los que las matemáticas, sea cual sea su nivel de abstracción requerido, nos aportan soluciones perfectas, eficaces y duraderas.
Capasidad de Juicio:
n general, la palabra juicio se refiere a la capacidad racional humana que le posibilita elegir y valorar entre el bien y el mal. Se dice que una persona es carente de juicio o que no está en su sano juicio cuando posee sus capacidades mentales alteradas y no puede discernir sobre sus acciones con claridad de pensamiento, por ejemplo por efecto de drogas, alcohol o enfermedades psicológicas o psiquiátricas.
Alguien posee juicio crítico cuando es capaz de repensar las ideas propias o ajenas, evaluando su credibilidad, sus aciertos y sus errores.
Juicio de valor es la atribución de una calificación positiva o negativa a las cosas, personas o acciones. Por ejemplo “Esa persona es buena”, “El remedio te hará peor”, etcétera.
En Lógica, el juicio establece una vinculación entre ideas, afirmando o negando sobre una de ellas, a través de un nexo, denominado cópula. Consta de un sujeto del que se afirma o niega algo, la cópula, y el predicado que es otro concepto que atribuye o niega algo del concepto sujeto. Por ejemplo: “La vida es hermosa”. “La vida” es el concepto sujeto, “es”, es la cópula y “hermosa” es el concepto predicado. La vinculación entre juicios, origina el razonamiento.
En el ámbito jurídico se denomina juicio al proceso, voluntario o contencioso, que se lleva a cabo ante los órganos del Poder Judicial para lograr una decisión, homologar un convenio o dirimir litigios. Comienza con la demanda. En caso de juicios voluntarios puede ser por presentación conjunta de todos los actores, como sucede por ejemplo, en un proceso sucesorio, donde se presentan todos los herederos pidiendo que se los declare como tales. En procesos o juicios contradictorios civiles, la demanda la presenta el actor, que pretende que se declare un derecho a su favor, ofreciendo las pruebas pertinentes u ofreciendo darlas en el momento procesal correspondiente de apertura a prueba, y se le da traslado al demandado que tiene la oportunidad de contestar la demanda, ofreciendo a su vez las pruebas de las que dispusiera para contrarrestar la demanda o aún realizando una contra demanda, reclamando a su vez pretensiones contra el actor. Los juicios penales requieren una acusación de la víctima cuando son delitos de instancia privada o si son de acción pública pueden iniciarse de oficio por el juez.
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